jueves, 6 de diciembre de 2018

Escucha la banda sonora de 'El Castigo' de Tahar Ben Jelloun

Hace unos días le pedimos la colaboración a la traductora Malika Embarek, premio Nacional de Traducción y amiga desde la infancia de Tahar Ben Jelloun, para elaborar la banda sonora del último libro publicado por uno de los autores marroquíes con mayor proyección internacional. Con su calidez y trabajo nos mandó una relación de canciones que es una delicia para los sentidos. Podéis escudarla en este enlace.



viernes, 30 de noviembre de 2018

'Yogur con mermelada': una presentación para el recuerdo

El pasado miércoles vivimos una experiencia preciosa en la presentación de la novela gráfica 'Yogur con mermelada' de la artista libanesa Lena Merhej. 


Presentación 'Yogur con mermelada' de Lena Merhej

Resumen de la sesión 'Yogur con mermelada' de Lena Merhej

RECUERDOS DE GUERRA O LA INFANCIA RECUPERADA
Lena Merhej (Beirut, 1977), a cuya obra gráfica Yogur con mermelada hemos dedicado la última sesión de nuestro club de lectura, es una de las jóvenes autoras representativas del nuevo cómic árabe. La actividad creadora de Merhej se integra en la creciente relevancia que la historieta ha cobrado en el mundo árabe durante los últimos años, con referencia principal a tres focos geográficos, El Cairo, Rabat y Beirut, ciudad de origen de la autora. Las causas de este renacido interés habría que buscarlas tanto en las transformaciones políticas producidas en la zona como la inmediatez que supone la extensión y uso de las tecnologías en red. Precisamente este fue uno de los temas tratados en la conversación que sostuvo la autora con la ilustradora Inma Otero en la presentación del libro, que tuvo lugar en el patio central de la Fundación, tras la reunión del club de lectura.

Club de lectura Tres con libros. 'Yogur con mermelada' de Lena Merhej

La guerra civil que asoló Líbano entre 1975 y 1990 es el marco genérico en el que se desarrollan los acontecimientos relatados en el cómic, particularmente el verano de 1982, momento en que el ejército israelí invadía Beirut. Más preciso resulta hablar de cronotopo, como acertadamente señala Gonzalo Fernández Parrilla en su prólogo, para poner de manifiesto la conjunción tiempo-espacio como elemento fundamental que incide de una manera específica tanto en los sucesos relatados como en la caracterización y devenir de los personajes que constituyen la trama. Porque la guerra civil libanesa marcó a toda la generación que sufrió tan dramática experiencia, y este hecho ha dejado constancia en un buen número de obras entre las que se encuentra la que comentamos.

La divergencia de opiniones en torno al texto supuso una constante en el transcurso del debate. Tanto la caótica e imprevisible estructura temporal del relato como el particular carácter de las ilustraciones fueron objeto de opiniones encontradas. Se trata efectivamente de una narrativa fragmentada, a cuyo conjunto resulta improbable que se le pueda aplicar una lógica compositiva desde el punto de vista del lector. Tal vez por esta razón más de una lectora del club era de la opinión de que la autora ha escrito este libro con referencia a ella misma. A este propósito, la autora se refirió a que la publicación inicial fue por entregas de la revista Samandal, de la que ella misma es fundadora. No siguió, según confesó, un plan predeterminado, sino que iba relatando los recuerdos sin atenerse a una previa planificación, según se manifestaban en su memoria. Posteriormente, en conversaciones con su madre, fueron surgiendo nuevos temas, nuevos acontecimientos, que ella iba ilustrando en las entregas. Posteriormente le dio al conjunto formato físico de libro, pero respetando el orden de publicación en la revista.

Sin embargo, desde la perspectiva colaboradora del lector, la estructura temporal fragmentada adquiere un sentido, vinculado con este tipo de narrativa, al corresponderse el imprevisible devenir de los recuerdos acumulados en la memoria con su expresión artística, que aunque lejos del monólogo interior, sí participa de algunos de sus cualidades como una aparente desconexión e incoherencia entre los segmentos narrativos.

Las ilustraciones fueron también objeto de opiniones encontradas. Mientras que para algunos de los lectores resultan excesivamente burdas en el trazo, para otros, sin embargo, se corresponden en el plano de la expresión con el carácter del personaje narrador, la hija, que cuenta la historia desde su visión infantil.  Se indicó que estamos familiarizados principalmente con los cómics europeos y estadounidenses, diferentes a los que circulan en el mundo árabe. Se puso de manifiesto, así mismo, la capacidad de la ilustradora para transmitir emociones y sentimientos con el dibujo.

Los temas que transitan Yogur con mermelada son variados: guerra, situación y papel de la mujer en el mundo árabe desde una perspectiva feminista, cambios políticos, familia, vida cotidiana en tiempos de guerra, vejez, solidaridad…  De entre los personajes, sobresale especialmente la madre, presente desde el título. Uno de los rasgos que la definen es la resiliencia, la capacidad de encontrar un sentido a la existencia en medio del horror y de sobreponerse a los avatares de un conflicto que excede a la razón, además ser capaz, de transmitir todo ese legado a sus hijos. La madre, de origen alemán pero afincada en Líbano, personificaría, además, una conexión solidaria entre Oriente y Occidente. Son numerosos, a este respecto, los guiños que encontramos a lo largo de la lectura. El título, en este sentido, supone un manifiesto al conjuntar dos sabores, lo agrio y lo dulce, opuestos en principio, representados por el yogur y la mermelada.

Por otro lado, la narradora no entra en las causas del conflicto, sino que comunica su experiencia de la guerra, desde su visión infantil. No encontramos ninguna alusión a los líderes políticos, espirituales o militares que encabezaron el enfrentamiento. Por el contrario, los personajes que transitan las páginas del relato pertenecen al ámbito de lo intrahistórico, personajes anónimos que nunca aparecerán en las páginas de los libros de historia, pero que son los auténticos protagonistas.

Durante el debate, de duración algo menor que lo habitual, al encontrarse próxima la hora de la presentación de la obra, probamos, como es costumbre, un nuevo pan de Fidel Pernía, pan de melocotón con toques de vainilla, en alusión a la infancia, confeccionado en molde cuadrado como un recuerdo a la procedencia alemana del personaje de la madre. Nuestra compañera Ana Pérez, al finalizar, nos obsequió con una deliciosa crema de queso en el cierre de la sesión.

Federico Ruiz (miembro de Tres con libros)

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Escucha la banda sonora de 'Yogur con mermelada'


Lena Merhej ha colaborado en la elaboración de la lista de música de Yogur con mermelada. Para poder disfrutar de la música pincha en este enlace.

Vuelve la novela gráfica a Tres con libros. 'Yogur con mermelada' a debate


Yogur con mermelada: un homenaje a una madre y sus contradicciones pacíficas. A Líbano y sus choques internos, no tan pacíficos. La artista libanesa Lena Merhej, figura clave del cómic en su país y ejemplo destacado de la presencia de la mujer en el arte visual del mundo árabe, a debate con su novela gráfica (ediciones del oriente y del mediterráneo).



Lena Merhej es fundadora de la primera revista de cómics del mundo árabe, Samandal, que se publica en Líbano. Es un elemento clave de la novela gráfica árabe, un medio de expresión artístico y literario que ha conquistado un lugar relevante en la cultura árabe contemporánea y se caracteriza, además, por una importante presencia femenina, superior a otras muchas ramas artísticas y superior, tal vez, a lo que ocurre en Europa.


PROGRAMACIÓN DE LECTURA
Miércoles, 28 de noviembre de 2018*

17:30 h. Sesión del club de lectura Tres con libros, con la puesta en común de la obra e intercambio de ideas.

19:30 h. Encuentro con la autora Lena Merhej para presentar Yogur con mermelada, editado por ediciones del oriente y el mediterráneo con la colaboración de la fundación Al Fanar.

La autora conversará con la ilustradora y profesora de Bellas Artes Inma Otero.

Yogur con mermelada se está leyendo de manera simultánea en el club de lectura Tres con Libros y en el Colegio Aljarafe.



Resumen de la sesión 'La venganza del perdón' de Éric-Emmanuel Schmitt

Con  ilusión y entusiasmo nos reunimos el día 14 de noviembre para comentar la primera obra propuesta para este curso 18-19. Participamos 22 personas, entre ellas algunos socios que llevaban tiempo en lista de espera y ya, por fin, pueden participar en este club de lectura Tres con Libros.

Club de lectura Tres con libros. "La venganza del perdón" de Éric-Emmanuel SchmittOlga hizo una introducción en la que quiso dejar claros los derechos y obligaciones que tienen los 30 miembros del club, también se nos informó de la programación para este curso en el que el club cumple su décimo aniversario.

Casi un mes antes tuvimos la oportunidad de tener un encuentro con el autor en el patio de la Fundación, encuentro que resultó muy enriquecedor para afrontar la lectura de la obra pues la abordamos con mucho cariño. A todos nos pareció un hombre amable que sabe transmitir su experiencia de vida y que tiene una gran personalidad. Schmitt no es solo uno de los dramaturgos contemporáneos más prolíficos de Francia, el más representado y estudiado, con incursiones en la ópera, el cómic y el cine, sino también un catedrático de Filosofía.

Enseguida conectó Olga con Alejandro Luque quien muy amablemente nos transmitió su experiencia como entrevistador del autor. Así pues, nos dijo que había sido un placer hablar con él, que le pareció un hombre sencillo, nada divo. También nos aportó varias ideas a partir de la lectura de la obra como que la familia es el hilo conductor, le interesó el regusto clásico de los relatos como los antiguos cuentos y consideró que la trama la plantea con facilidad aportando datos hasta llegar allí donde quiere ir. Nos hizo ver que por la trayectoria del autor se desprende la influencia del psicoanálisis.

La obra está dividida en cuatro historias:
La primera de ellas Las hermanas Barbarin resultó para algunos poco creíble, pareció idéntica a la película ¿Qué fue de Babi James? Pero también se destacó el tratamiento de la envidia tan bien plasmado y hubo quien aportó una frase de gran profundidad “en el amor el mérito radica en el que ama, no en el que es amado”

Mademoiselle Butterfly, la segunda historia, gustó algo más. La manera de tratar la discapacidad pareció interesante así como la bondad y entrega de la madre.

La tercera que da título a la obra, La venganza del perdón es fuerte, despierta sentimientos, describe a las personas como son, pareció la más humana. Una idea llamó la atención “ahora que se ha unido a la humanidad, bienvenido al infierno “ es la historia que ha resultado más interesante.

La última Dibújame un avión ha sido la que ha resultado comercial, fuera de lugar, inverosímil. Mientras que hubo quien destacó una reflexión que aparece en El Principito “lo esencial no es visible a los ojos” otros pensaron que es un atrevimiento hacer un parangón con esta obra universal.

En cuanto a los temas que aparecen tenemos que señalar que la venganza y el perdón están en litigio, hay contraste entre el bien y el mal, también aparecen el odio, la envidia, la violencia. Incluso se apuntó que el perdón no es puro, que hay incoherencias. Como temas recurrentes se destacaron las flores a las que se le atribuyen cualidades humanas y los animales que aparecen en la obra  con gran protagonismo que denotan una afición del autor. Encontramos máxima emoción y máximo dramatismo y unos finales secos, para muchos previsibles. También destacamos que el autor es un gran conocedor de las personas tan dispares y peculiares que aparecen en la obra.

Formalmente tenemos que destacar la facilidad del autor para narrar de una forma ágil y el formato de las cuatro historias ha gustado mucho. Llama la atención el uso abundante de adjetivos en las descripciones así como el uso frecuente de oraciones interrogativas. La narración en dos tiempos está muy bien lograda.

En cuanto a la opinión hay disparidad pues para unos la obra ha resultado entretenida, agradable ,que se lee bien, con mucha fantasía mientras que para otros pareció muy comercial, moralista, poco creíble y artificiosa. Apuntaron que otras obras del autor gustaron más que ésta.

La música, magnífica para acompañar la lectura.

El pan proporcionado por Fidel Pernía en esta ocasión, tenía forma de espiral y como ingredientes: clavo, comino, cinco pimientas, canela para representar el amor y queso de Cabrales como signo de la putrefacción. Riquísimo, gustó mucho.

Rufina Fernández (miembro de Tres con libros)



Escucha la banda sonora de 'El Castigo' de Tahar Ben Jelloun

Hace unos días le pedimos la colaboración a la traductora Malika Embarek, premio Nacional de Traducción y amiga desde la infancia de Tahar B...